Nosotros

Por una Medicina Interna de Alto Valor” es un sitio web orientado a la difusión de una estrategia de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) para mejorar la evaluación del paciente y avanzar en una medicina de alto valor.

La fragmentación de la asistencia y la falta de habilidades clínicas están en la base del sobrediagnóstico y del sobretratamiento, dos de los mayores problemas de la medicina moderna. Frente a esta dinámica, los médicos internistas apostamos por el razonamiento clínico y la humanización de la asistencia.

En el pasado XXXVIII Congreso Nacional de nuestra sociedad (23-24 de Noviembre de 2017), se presentó un extenso análisis que aporta soluciones en la búsqueda de la efectividad clínica, profundizando en el papel que juegan las Unidades de Medicina Interna, resaltando el razonamiento clínico y la necesidad de obtener la mayor efectividad para la salud de las personas. El libro “Por una Medicina Interna de Alto Valor”, resultado de esta estrategia, aboga por la humanización de la asistencia y conceder mayor importancia a la experiencia del paciente.

El objetivo de nuestro blog es ofrecer pequeñas píldoras de aprendizaje. Pretendemos orientar a los médicos internistas en el ámbito profesional y en sus equipos de trabajo, hacia una mejora en su práctica asistencial y de las instituciones sanitarias, poniendo en práctica las recomendaciones recogidas en esta experiencia, en beneficio de la atención de las personas.

Son autores del libro “Por una Medicina Interna de Alto Valor”:

Jordi Varela: Colaborador docente de ESADE. Editor de Avances en Gestión Clínica. Director del curso on line “Gestión clínica: Bases, Avances y Retos”.

Antonio Zapatero: Jefe del Servicio de Medicina Interna y Director Médico, Hospital Universitario de Fuenlabrada. Profesor titular, Universidad Rey Juan Carlos. Experto Universitario en Gestión Clínica por la UNED. Coordinador de la SEMI en el Máster de Dirección de Unidades Clínicas.

Ricardo Gómez-Huelgas: Jefe del Servicio de Medicina Interna. Hospital Regional Universitario de Málaga. Profesor titular, Universidad de Málaga. Director del Máster de Diabetes de la SEMI, Universidad de Barcelona.

Ana Maestre: Internista. Hospital Universitario del Vinalopó de Elche. Máster Universitario en Salud Pública y Gestión de Servicios Sanitarios. Universidad Miguel Hernández. Miembro del Grupo de Trabajo de Enfermedad Tromboembólica de la SEMI y del Registro RIETE.

Jesús Díez-Manglano: Jefe de la Unidad de Pacientes Pluripatológicos, Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Profesor asociado, Universidad de Zaragoza. Máster Universitario en Dirección Médica y Gestión Clínica, Universidad Nacional de Educación a Distancia.

Raquel Barba: Directora Asistencial, Hospital Universitario Rey Juan Carlos. Profesora asociada, Universidad Rey Juan Carlos. Programa de Alta Dirección en Instituciones Sanitarias, IESE Business School, Universidad de Navarra. Licenciada en Historia, Universidad Complutense de Madrid. Miembro del Grupo de Trabajo de Enfermedad Tromboembólica de la SEMI y del Registro RIETE.

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ÚLTIMOS COMENTARIOS DE NUESTROS USUARIOS

  1. Las voluntades anticipadas no son la solución. Se precisa un método más dinámico y adaptable en la toma diaria de decisiones. Los anglosajones nos llevan ventaja: https://www.prepareforyourcare.org/page / https://polst.org

  2. Estoy totalmente de acuerdo contigo.
    Particularmente pienso, que se debe asegurar la continuidad asistencial desde el momento que el paciente ingresa. Al inicio del ingreso es fundamental la conciliación de la medicación y mantener claramente informado al paciente de auqellos cambios en el tratamiento que vayamos a realizar. Más de una vez el paciente lleva la medicación que tomaba e incluso sin nuestro concimeinto, otra vez medicación fundamental para el paciente no es prescrita en su ingreso por no haber realizada una conciliación adecuada, lo que puede conllevar a inseguridad por parte del paceinte.
    Y, por supuesto, es obligada la conciliación especificando que medicación debe continuar, modificar dosis, suspender o incorporar para su seguimiento.
    Gracias a tí

  3. Gracias Antonio por tu comentario, en el artículo el Dr.Julio Blázquez además de ofrecernos consideraciones fisiopatológicas del síndrome, indica elementos que pueden facilitar en lo posible que esta situación no se desarrolle en nuestros pacientes. Uno de ellos efectivamente es una adecuada conciliación terapéutica. Pero esta circunstancia es solo una pequeña parte del espectro de consideraciones que se deben poner en marcha tanto desde el punto de vista organizativo, como en relación con las actuaciones de los profesionales. Como también recuerda el Profesor Varela en otra entrada relacionada en su Blog, es necesario que los hospitales estemos preparados para la atención de las personas frágiles lo que conlleva:
    -Aumentar las competencias médicas y de enfermería para evaluar a las personas utilizando una valoración integral exhaustiva. Ser rigurosos con los criterios de ingreso.
    -Reformar los servicios de emergencia con unidades desarrolladas para la atención de personas vulnerables.
    -Reorientar la atención de las plantas de hospitalización hacia la atención geriátrica. Los profesionales debemos estar capacitados para prevenir los factores que causan este síndrome y,
    -Trabajar con las familias, cuidadores y la comunidad desde el ingreso hasta el momento del alta.
    (Referencias:
    http://varelaclinicalmanagement.blogspot.com/2019/01/the-post-hospitalization-syndrome.html)

  4. Estimado Julio.

    Consideras que la conciliación terapeutica insuficiente, puede ser también un factor desencadenante de este sindrome?. Es decir, el ajuste insuficiente de un farmaco -no relacionado directamente con la enfermedad que desencadena el ingreso-, durante la hospitalización, puede condicionar también un problema medico tras el alta?
    De ser asi, se consideraria dentro de los factores que condicionan el S. de posthospitalizacin o sólo debemos hacer referencia a aquellos factores de naturaleza física, ambiental y psicosocial?

    Gracias por el articulo